Redacción Vere Álvarez N

Los pilares de una buena conexión entre el profesional y la persona que sufre dolores son la confianza y la cercanía. Una vez conseguido ese ambiente en consulta, el neurocirujano necesita realizar pruebas personales, mediante inspección y palpación, para llegar a un diagnóstico acertado

Acudir al médico no es un acto rutinario en la vida de las personas, pero en determinados momentos hemos tenido que hacerlo con el paso de los meses. El profesional aguarda tras la puerta de consulta esperando a que el paciente se siente frente a él. En ese cruce de miradas, quien está frente al doctor se siente en un escalón inferior cuando esa tesitura no debería de darse. El problema está cuando el propio profesional considera que debe ser así, sin dejar que la confianza fluya en el clima de consulta. La relación médico-paciente no debe olvidarse, debe ser de tú a tú con un respeto de por medio para que la persona que sufre un problema concreto lo haga de la manera más cercana posible. Así, se contarán todos los detalles, como si estuviéramos hablando con el vecino del tercero, y el neurocirujano, en este caso, pueda explorar y sacar un diagnóstico lo más concreto posible.

La relación deliberativa entre el médico y el paciente

A la hora de hablar de los diferentes tipos de relación entre el médico y el paciente encontramos tres: la autoritaria, donde el diálogo es nulo e impera la decisión médica sin réplica; la democrática o informativa, en esta el médico adopta un rol de consultor o consejero, deja en manos del paciente la decisión sin entrar directamente en la toma de opiniones para complacerle de alguna manera; y la deliberativa, en la que el papel que adopta el doctor es de amigo o maestro. En esta última, donde se enmarca la figura de Bernardo Mosqueira, el médico facilita todo lo necesario al paciente y viceversa, además de exponer todas las posibles soluciones a un problema para llegar de manera compartida y respetuosa a una decisión. Las personas que acuden al médico buscan y merecen ser tratadas cordialmente, de manera respetuosa y poder dialogar con el profesional para alcanzar la mejor solución. Siempre se ha dicho que las buenas relaciones y la buena comunicación se basan en la confianza. A partir de ahí se reducirán los nervios, se empezarán a alejar los miedos, existirá fluidez en el trato y se crearán lazos de amistad. El médico no solo tiene que limitarse a recibir al paciente, explorarlo y darle una recomendación sino que debe darle la mano y hacerlo posicionarse a su mismo nivel, aunque no todos saben equilibrar esta situación y la superioridad impera de manera negativa. Esto llevará a crear el clima adecuado en la consulta, existirá fluidez en el trato, se crearán lazos de amistad y se alejarán todos los miedos. 

Sin exploración no hay diagnóstico

Clínica Dr. Mosqueira tiene abiertas sus puertas en todo momento para conseguir que tu problema se esfume y comiences a difrutar de una buena calidad de vida. Muchas personas a través de las redes sociales o del mismo teléfono móvil solicitan un diagnóstico a su problema. Ahí se comete un error que se respeta o entiende ante la desesperación de la persona que no encuentra solución a los dolores que sufre. “Tendría que verle para darle un diagnóstico, amiga mía”. Esas son las palabras más repetidas por el neurocirujano Bernardo Mosqueira cuando las personas le preguntan mediante esas vías. Cuando hablamos de examen físico en el campo médico se comprenden cuatro áreas: auscultación, percusión, inspección y palpación. Estas dos últimas son las principales en nuestra clínica: la inspección sería la observación del cuerpo y la palpación el sentirlo con las propias manos y directamente con los dedos. No sería ni es ético ayudar a alguien a través de una pantalla. Cuando un paciente llega a la clínica cuenta de manera transparente y cercano su problema gracias a la relación médico-paciente que hemos explicado líneas más arribas. Recita su historial clínico, se van descartando posibles diagnósticos hasta dar con la base de la patología, es necesaria la visualización de la resonancia magnética solicitada en cada caso, pero más importante es el momento cuando el paciente se somete a las pruebas y exploración personal de manos del profesional (y nunca mejor dicho). Aquí hablamos de valoraciones corporales en posición de pie y, posteriormente, tumbados en la camilla. El Dr. Mosqueira siempre ha trabajado bajo esta metodología, la que considera más adecuada y real para poder ayudar de la manera más efectiva al paciente que busca incansable solucionar un problema. En Clínica Dr. Mosqueira ponemos a su disposición todos los medios posibles, siempre nos gusta informar a nuestros pacientes y amigos, y también ayudarles en todo lo que sea posible. Si quiere información acerca de cualquier tema médico o necesita una consulta con nosotros, no dude en contactar con nosotros en el 951 00 66 38, estaremos encantados de atenderle para ayudarle en lo que necesite.
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