Redacción Vere Álvarez N

Este trastorno del neurodesarrollo provoca déficits sociales, conductuales y de comunicación, cuyos niveles varían de unos individuos a otros y persiste a lo largo del ciclo de la vida. Desde Clínica Dr. Mosqueira se ha puesto en marcha un taller de formación dedicado a padres para niños con TEA

Para muchos de vosotros sonará a desconocida la sigla TEA, lo contrario ocurre si nos mencionan la palabra autismo, la cual es más común escucharla o tratar con ella dentro de las conversaciones cotidianas. El Trastorno del Espectro Autista es una alteración del neurodesarrollo que se presenta durante los 3 primeros años de vida, es decir, es un trastorno relacionado con el cerebro que provoca problemas de interacción social, conductuales y de comunicación. Aprovechamos para conocer más de este trastorno sirviendo de precedente al taller de formación dedicado a padres para niños con TEA que Clínica Dr. Mosqueira pone en marcha con la experta Anabel González Rueda como ponente y nuestra psicóloga Estefanía Villanueva como interviniente.

Características principales e indicios

Sus características principales, que tienen una variabilidad de unos individuos a otros y que persiste a lo largo de todo el ciclo de la vida, son diversas. Como expresa nuestra psicóloga Estefanía Villanueva, “se manifiestan con déficits persistentes en la comunicación en interacción social en distintos contextos, dificultad en las relaciones socio-emocionales, déficits en conductas comunicativas que no impliquen la palabra y que se utilizan en la interacción social”.

Los pequeños que sufren este problema utilizan patrones repetitivos y restringidos de conductas, intereses y/o actividades, como por ejemplo movimientos y hablas repetitivas. Además, Villanueva manifiesta que es palpable la adherencia a rutinas de manera excesiva, intereses muy restringidos y fijos que son anormales en cuanto a su intensidad, y que  muestran  poco  interés o excesiva reacción a estímulos sensoriales del entorno (dolor, temperatura, sonidos, texturas).

¿Cuándo se presentan estas respuestas o  síntomas?

Desde el inicio de la infancia, desde los primeros meses, se observan síntomas de alerta. “Estos limitan y alteran el funcionamiento diario del menor y no se deben a un retraso general del desarrollo o a discapacidad intelectual” según DSMV, enuncia la psicóloga quien señala que hay ser cauto a la hora de definir si un niño es TEA o no, ya que existen numerosas conductas similares que se pueden confundir con otros trastornos del sistema nervioso. En los primero años de vida no existe un diagnóstico exacto de las dificultades para acudir a algún centro: “Se puede ir de manera privada, pero lo ideal es que se haga a través de la Seguridad Social, para que sea derivado del pediatra al otorrino y, si no hay ningún problema,  acudir al neuropediatra para que el niño sea evaluado.

Es imposible predecir con exactitud cuándo un niño aprenderá una destreza en particular ya que cada uno tiene su propio ritmo de desarrollo. Existen unos indicadores de desarrollo que comprenden diferentes áreas: social, cognoscitiva, lenguaje, motora, visual y emocional en los que se debe alertar al pediatra si el bebé exhibiera algunos y que puedan indicar un retraso en el desarrollo para el rango de esa edad. Para determinar si un niño tiene el conocido autismo, además de lo anterior, hay que especificar si existe discapacidad intelectual, si tiene afectado el desarrollo del lenguaje, si tiene otra afectación médica o genética, o si está asociado a otro trastorno del neurodesarrollo.

 

Señales de alarma o alerta

Cada vez se conoce más sobre el autismo y hay una serie de señales de alerta (indicadores de posible Trastorno del Espectro de Autismo, recogidas por el equipo IRIDIA) que indican que hay una dificultad importante en el desarrollo. Estefanía comenta que, a rasgos generales, se pueden clasificar en dos tipos: “Por un lado, la falta de adquisición de una serie de hitos evolutivos y, por otro lado, aparecen conductas que no esperan que sean propias del desarrollo”. Cuando existen esas señales de alarma, el niño tiene que ser evaluado por un profesional experto. “Este momento es importante, se debe ayudar a entender las necesidades del niño, conocer cual es el diagnóstico y lo mejor es que se acuda a un profesional de trastorno del espectro de autismo”,  explica Villanueva. Dentro de las áreas a evaluar están la de la inteligencia, del lenguaje, de la conducta adaptativa y especifica de los síntomas de autismo.

Desde Clínica Dr. Mosqueira estamos a su disposición para informarles y ayudarles en caso de que lo necesiten, llámenos sin compromiso al 951006638.

 

 

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