Redacción Vere Álvarez N

Existen alrededor de 800.000 casos de este trastorno neurodegenerativo en España, habiéndose duplicado en los últimos quince años. Esta enfermedad es la forma más común de demencia, la cual se ha convertido en la principal causa de discapacidad en personas mayores

En la vida cotidiana, cuando vamos alcanzando una edad avanzada, es común que en ciertos momentos no recordemos una palabra concreto, el nombre de alguna persona o incluso la dirección a tomar para llegar a un lugar. Sin embargo, no hay que asustarse por ello. El problema se hace más serio con el paso de los años, debido al envejecimiento, pudiendo surgir dificultades relacionadas con el olvido o el retraso que se van convirtiendo cada vez más frecuentes, constantes y considerables. En otras palabras, cuando el rango deja de ser leve y va dando paso a grave.

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo que afecta mayoritariamente a las personas mayores, incrementándose de forma exponencial a partir de los 65 años. Su aparición tiene lugar en nuestro cerebro, donde existe una sustancia química denominada acetilcolina encargada de que fluya la comunicación entre las células nerviosas (actúa en la transmisión de los impulsos nerviosos) quienes hacen posible que desarrollemos las actividades de aprendizaje, memoria y pensamiento. La pérdida progresiva de esta sustancia en el funcionamiento cerebral es la que produce la “demencia senil progresiva y crónica”, como la define la Real Academia Española de la Lengua (RAE), en otras palabras: pérdida de memoria, dificultades al hablar y de atención, cambios de estados de ánimo y personalidad, incapacitación de movilidad, etc. La presencia de esta anomalía da lugar a una serie de signos que dañan la calidad de vida de una persona.

El mal de Alzheimer en datos

Esta enfermedad es la forma más común de demencia que, por desgracia, es incurable y terminal (hasta el momento). Echando un vistazo a las estadísticas obtenidas por la Sociedad Española de Neurología (SEN) se estima que actualmente podrían existir unas 800.000 personas en España con deterioro cognitivo y trastornos conductuales. En esa línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que “la demencia es el grupo de enfermedades que más han aumentado en mortalidad en los últimos años, tras haberse duplicado en los últimos quince años”.

Todos los factores, donde cobran mayor fuerza el envejecimiento poblacional y el incremento de la esperanza de vida, apuntan a que el número de casos vaya en aumento en posteriores años. Siguiendo con datos y cifras, el Alzhéimer está catalogada como la principal causa de discapacidad en personas mayores en nuestro país y lo sitúan junto a otras demencias como la segunda causa específica de muerte en España.

Fases y tratamiento

La enfermedad de Alzheimer presenta diferentes etapas, que van desde leve hasta la grave pasando por la moderada, existiendo intervalos de años entre ellas dependiendo de la persona que la sufra. Los síntomas en cada una de las fases van de la mano aunque van reflejándose de manera gradual y aumentando. En términos generales, durante la primera etapa suelen existir fallos en la memoria, cambios de comportamiento, desorientación, agresividad y disminución de la concentración. En la segunda, comienzan a surgir dificultades a la hora de reconocer a familiares, momentos de confusión en los que cuesta trabajo hablar (problemas de lenguaje) e incluso la repetición de los mismos actos.

Por último, en la etapa denominada grave, la dependencia física es total, se pierde la capacidad de habla y en ocasiones la persona no llega a reconocerse a sí misma. En casos extremos, las personas afectadas tienen incontinencia, es decir, un trastorno o alteración del organismo que consiste en la emisión involuntaria pero consciente de la orina, los excrementos u otra materia biológica, cuya evacuación se produce normalmente bajo la influencia de la voluntad.  Según la Sociedad España de Neurología para combatir su prevención es fundamental la detección precoz y trabajar la memoria, sin olvidar el mantenimiento de hábitos saludables. Por desgracia, a día de hoy, no existe ningún tratamiento que pueda detener la enfermedad, sin embargo, sí se dispone de algunos fármacos que pueden retrasar el proceso degenerativo en determinadas fases de la misma.

Si necesita más información no dude en contactar con nosotros en el 951 00 66 38 y le ayudaremos de la mejor manera posible. El Dr. Jesús Romero Imbroda estará a su disposición para tratar cualquier problema relacionado con esta enfermedad y/o la Neurología en general.

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