Redacción Vere Álvarez N 

Esta enfermedad de largo plazo causa un cansancio severo sin desaparecer con descanso e imposibilita la realización de actividades cotidianas con normalidad. La mejoría se alcanza gracias a su tratamiento y control, ya que no existe cura directa

Sin fuerzas es como se siente, por ejemplo, Ramón. Una persona normal como podrías ser tú. Un día te levantas de la cama con un cansancio extremo, desencadenando desgana y pereza a la hora de encarar el día a día. Puede ocurrir más de una vez a lo largo de tu vida sin tener porque preocuparte. El problema existe cuando se convierte en un hábito, cuando sentimos que las pilas de nuestra batería están completamente descargadas siempre y ni el mejor de los descansos es capaz de cargarlas. Nuestro cuerpo experimenta agotamiento persistente o excesivo convirtiéndose en un trastorno denominado Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), sin ser causado directamente por otras patologías preexistentes, que impide incluso realizar las actividades cotidianas que anteriormente se hacían con total normalidad.

La causa o causas de esta Enfermedad de Intolerancia al Esfuerzo Sistémico (EIES), al igual que su cura, se desconocen. Estrés psicológico, problemas inmunitarios, desequilibrios hormonales y/o infecciones virales pueden estar entre ellas, aunque muchos expertos en la materia señalan que puede desencadenarse por una combinación de factores. La Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) indica que esta enfermedad «llega a hacerse tan severa que obliga a reducir las actividades diarias al 50%».

Lo que si ha quedado patente con el paso de los años y las investigaciones realizadas es que existen síntomas concretos como fatiga severa que no mejora con descanso, empeoramiento/malestar tras realizar actividad física o mental y dificultades para dormir. Los dolores (cabeza, garganta, debilidad muscular) y mareos pueden ocasionarse de manera intermitente, al igual que problemas a la hora de concentrarse o reflexionar sobre algo, provocando una especie de saturación mental. Hay que tener cuidado puesto que estos problemas de salud pueden mezclarse con otras enfermedades que reflejan síntomas similares por lo que para identificar el síndrome de fatiga crónica es necesaria la realización de diferentes pruebas médicas para un diagnóstico certero.

 Terapias, ejercicio y nuevos hábitos de sueño

Aunque esta encefalomielitis miálgica, como también llaman a esta enfermedad incapacitante, puede sufrirla una persona de cualquier edad, afecta sobretodo a personas de entre 40-50 años siendo más frecuente en mujeres que en hombres. El tratamiento del síndrome de fatiga crónica, como hemos indicado anteriormente, no tiene cura pero se centra en el alivio de los síntomas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) no hay una cura o tratamiento aprobado, “algunos de los síntomas pueden ser tratados o manejados”. Esto es, aliviando su cuadro clínico gracias a terapia física o ejercicios de rehabilitación, incorporar nuevos hábitos del sueño, alimentación saludable, medicamentos para combatir la ansiedad, depresión u otro tipo de molestia, etc. El especialista, tras el estudio, le guiará en la búsqueda de la mejor estrategia para ir encontrando su calidad de vida e ir dejando a un lado ese cansancio y sensación de debilidad que tantos obstáculos pone en nuestro día a día.

Si tienes una fatiga persistente y extrema, es momento de visitar a tu médico. No dejes que tu problema vaya más porque, como siempre decimos, puede originar nuevas complicaciones como puede ser depresión o, haciendo referencia a estilo de vida, provocar un aislamiento social o un cambio que no se quiere. En Clínica Dr. Mosqueira estamos a su entera disposición por si necesita cualquier tipo de información acerca de algún problema que tratemos. No dude en contactar con nosotros en el 951006638.

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