El estrechamiento del canal cervical puede afectar a la médula espinal y provocar alteraciones del equilibrio, torpeza en las manos o cambios en la forma de caminar
Caminar con mayor inseguridad, perder equilibrio con frecuencia o comenzar a sentir las piernas pesadas puede llevar a pensar que el problema se encuentra directamente en las extremidades inferiores. Sin embargo, en determinados pacientes el origen está mucho más arriba: en la columna cervical. La relación entre estenosis cervical y dificultad para caminar aparece especialmente cuando el estrechamiento del canal cervical afecta a la médula espinal. En ese momento pueden producirse alteraciones neurológicas que repercuten en la coordinación, el equilibrio, la fuerza y la marcha.
La estenosis cervical consiste en una reducción del espacio disponible dentro del canal vertebral. Su presencia en una resonancia no significa por sí sola que exista una afectación neurológica importante. La clave está en determinar si el estrechamiento está comprimiendo estructuras nerviosas y si esa compresión explica realmente los síntomas del paciente. El palabras del Dr. Bernardo Mosqueira «cuando una persona comienza a caminar peor o pierde equilibrio, debemos estudiar el conjunto de los síntomas. En determinados casos, el origen puede encontrarse en una compresión de la médula a nivel cervical».
Precisamente, distinguir entre la afectación de una raíz y la de la médula resulta fundamental cuando valoramos una compresión nerviosa cervical, ya que ambas pueden producir manifestaciones muy diferentes.
¿Por qué una estenosis cervical puede afectar a la forma de caminar?
La médula espinal constituye una de las principales vías de comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. A través de ella circulan señales relacionadas con el movimiento, la sensibilidad y numerosas funciones neurológicas. Cuando una estenosis espinal cervical reduce progresivamente el espacio del canal, la médula puede quedar sometida a presión. Si esa compresión comienza a alterar su funcionamiento, pueden aparecer síntomas en zonas alejadas del cuello. Algunas personas perciben una sensación de rigidez o pesadez en las piernas. Otras comienzan a caminar con mayor inseguridad, tropiezan con más facilidad o sienten que han perdido parte de su equilibrio. También puede resultar más difícil caminar deprisa o coordinar correctamente los pasos.
A estos cambios pueden sumarse síntomas en las extremidades superiores. La torpeza al escribir, abrochar botones, utilizar llaves o manipular objetos pequeños, así como la tendencia a dejar caer cosas de las manos, son manifestaciones que merecen especial atención cuando aparecen junto a alteraciones de la marcha. Cuando la compresión cervical comienza a afectar al funcionamiento de la médula hablamos de mielopatía cervical. Estas manifestaciones coinciden con los signos descritos por el Royal Free London NHS Foundation Trust para la mielopatía cervical degenerativa, entre ellos la torpeza en las manos, la pérdida de coordinación, el desequilibrio y la dificultad para caminar. La combinación de problemas de equilibrio, pérdida de destreza en las manos, debilidad o pesadez en brazos o piernas y cambios en la forma de caminar puede orientar hacia esta afectación neurológica.
«La dificultad para caminar adquiere un significado diferente cuando se acompaña de torpeza en las manos, alteraciones de sensibilidad o pérdida de fuerza. La exploración neurológica nos permite comprobar si existe una afectación medular», expresa el neurocirujano de columna. La evolución también aporta información importante. Un cambio progresivo en la marcha, una mayor frecuencia de tropiezos o una pérdida creciente de destreza requieren una valoración especializada. Una alteración repentina o que avanza rápidamente necesita una atención más prioritaria, especialmente si aparecen además cambios en el control de la vejiga o del intestino.
Diagnóstico y tratamiento cuando la estenosis cervical afecta a la marcha
El diagnóstico requiere relacionar lo que siente el paciente con una exploración neurológica completa. Durante la valoración se estudian la fuerza, la sensibilidad, los reflejos, la coordinación, la destreza de las manos y la forma de caminar. La resonancia magnética permite observar el grado de estrechamiento del canal y comprobar el estado de la médula y de las estructuras nerviosas. Sin embargo, una imagen debe interpretarse siempre dentro del contexto clínico. Esta relación entre síntomas, exploración y pruebas de imagen constituye uno de los principios fundamentales del diagnóstico de los problemas de columna.
El tratamiento depende del grado de estrechamiento, de los síntomas, de su evolución y, especialmente, de la existencia o ausencia de afectación neurológica. Cada paciente requiere una valoración individualizada antes de establecer la estrategia terapéutica. Cuando existe compresión medular con deterioro neurológico, el objetivo del tratamiento quirúrgico es liberar la médula y evitar que la afectación continúe progresando. La técnica se selecciona según la localización, las características anatómicas y el tipo de estenosis de cada paciente.
En los casos en los que está indicada, la microcirugía para hernias discales y estenosis de canal permite trabajar de forma precisa sobre la zona comprimida mediante la ayuda del microscopio quirúrgico. El Dr. Mosqueira destaca que Como resume el Dr. Bernardo Mosqueira en una estenosis cervical con afectación neurológica, el diagnóstico y el momento de actuación son especialmente importantes. El objetivo es liberar la estructura comprimida y preservar al máximo la función neurológica. La relación entre estenosis cervical y dificultad para caminar demuestra por qué los síntomas de una patología de columna pueden aparecer lejos del punto en el que se origina el problema. El equilibrio, la coordinación, la destreza de las manos y la evolución de la marcha aportan información fundamental durante la valoración.
En la Clínica Dr. Mosqueira estudiamos cada caso de forma individualizada, relacionando la exploración neurológica con las pruebas de imagen para determinar el origen de los síntomas y explicar al paciente las opciones de tratamiento más adecuadas.
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Preguntas frecuentes sobre estenosis cervical y dificultad para caminar
Sí. Cuando el estrechamiento del canal cervical comprime la médula espinal puede alterar la coordinación, el equilibrio y el control de las piernas, produciendo cambios en la forma de caminar.
Pueden aparecer sensación de pesadez o rigidez en las piernas, pérdida de equilibrio, tropiezos frecuentes y, en algunos pacientes, torpeza o pérdida de destreza en las manos.
La médula espinal cervical transmite señales entre el cerebro y diferentes zonas del cuerpo. Una compresión medular puede interferir en esas vías nerviosas y generar síntomas en las extremidades inferiores.
El diagnóstico combina la historia clínica, una exploración neurológica en la que se valoran fuerza, sensibilidad, reflejos, coordinación y marcha, y pruebas de imagen como la resonancia magnética.
La cirugía puede valorarse cuando la estenosis produce una compresión medular asociada a deterioro neurológico. La decisión depende de los síntomas, su evolución, la exploración y las pruebas de imagen de cada paciente.