El dolor puede sentirse principalmente en el glúteo, la pierna o el pie cuando una raíz nerviosa lumbar está irritada o comprimida
En ocasiones escuchamos la típica frase: “Me duele mucho la pierna, pero la espalda no me duele”. Es una situación que genera dudas entre pacientes que relacionan automáticamente los problemas de columna con dolor en la zona lumbar. Sin embargo, es posible presentar ciática sin dolor lumbar o con unas molestias en la espalda mucho menos intensas que las que aparecen en la pierna. La ciática describe un conjunto de síntomas que pueden aparecer cuando una de las raíces nerviosas lumbares o sacras relacionadas con el nervio ciático se encuentra irritada o comprimida. Por este motivo, el dolor puede sentirse a distancia del lugar donde se encuentra el origen del problema y recorrer el glúteo, el muslo, la pierna e incluso alcanzar el pie.
Una hernia discal es una de las posibles causas, aunque también existen otras patologías como la estenosis de canal y diferentes alteraciones degenerativas capaces de producir una compresión nerviosa lumbar. El Dr. Bernardo Mosqueira explica que el hecho de que al paciente no le duela especialmente la espalda no descarta que el origen del dolor de la pierna pueda encontrarse en una raíz nerviosa de la columna lumbar. Por esta razón, el lugar donde se siente el dolor no siempre coincide con el lugar donde se encuentra la causa que lo está produciendo.
Por qué una ciática puede provocar dolor en la pierna sin dolor importante de espalda
Las raíces nerviosas que salen de la columna lumbar y sacra recorren diferentes zonas de las extremidades inferiores. Cuando una de estas raíces está irritada o comprimida, el cerebro puede percibir dolor, hormigueo, quemazón, adormecimiento o cambios de sensibilidad a lo largo del territorio correspondiente al nervio. Así, una persona puede sentir un dolor intenso en el glúteo o la pierna mientras apenas presenta molestias lumbares. El NHS señala que los síntomas de la ciática suelen afectar al glúteo y a la parte posterior de una pierna, pudiendo alcanzar el pie y los dedos, y que aunque también puede existir dolor de espalda, este suele ser menos intenso que el dolor de la pierna.
La zona concreta donde aparecen las molestias puede aportar información sobre qué raíz nerviosa está afectada. Por ejemplo, una hernia situada en L4-L5 puede comprometer la raíz L5, mientras que una hernia L5-S1 puede afectar a S1. Estas diferencias y sus posibles síntomas se explican con más detalle en nuestro artículo sobre hernia discal L4-L5 y L5-S1. El dolor tampoco es el único síntoma posible. Algunos pacientes describen hormigueo, sensación de corriente, quemazón o pérdida de sensibilidad. Cuando estas alteraciones alcanzan la parte distal de la extremidad puede aparecer, por ejemplo, la sensación de pie dormido por hernia discal.
El recorrido de los síntomas aporta mucha información, expresa el neurocirujano: «Saber dónde comienza el dolor, por dónde baja y si existen alteraciones de sensibilidad o fuerza ayuda a identificar qué raíz nerviosa puede estar implicada». No obstante, no cualquier dolor de pierna corresponde a una ciática. Existen problemas musculares, articulares, vasculares y de otras estructuras que también pueden provocar molestias en la extremidad inferior. Por eso es importante estudiar el conjunto de síntomas y no establecer el diagnóstico únicamente por la zona donde aparece el dolor.
Cómo saber si el dolor de la pierna puede tener su origen en la columna
La valoración comienza con la historia clínica y una exploración neurológica. El recorrido del dolor, la sensibilidad, la fuerza muscular y los reflejos pueden ofrecer información sobre la posible afectación de una raíz nerviosa. Cuando está indicado, la resonancia magnética permite estudiar la columna lumbar y comprobar si existe una hernia discal, una estenosis u otra alteración que pueda explicar los síntomas. Sin embargo, encontrar una lesión en una resonancia tampoco significa automáticamente que sea la responsable del dolor: debe existir una correspondencia entre las imágenes y lo que presenta el paciente.
El tratamiento dependerá de la causa, la intensidad de los síntomas y su evolución. Muchos casos pueden mejorar inicialmente mediante tratamiento conservador. Cuando existe una compresión nerviosa persistente, una limitación importante de la calidad de vida o una afectación neurológica relevante, puede ser necesario valorar otras opciones terapéuticas, incluida la cirugía en los casos en los que esté indicada. La aparición de pérdida de fuerza reciente o progresiva requiere una valoración médica prioritaria. Si además existen síntomas como pérdida de sensibilidad en la zona perineal, dificultad para iniciar la micción o pérdida del control de la vejiga o del intestino, es necesaria una atención médica urgente.
Tener ciática sin dolor lumbar es posible. El hecho de que la espalda apenas moleste no descarta que una raíz nerviosa de la columna esté provocando el dolor que se siente en la pierna. Identificar correctamente el origen permite establecer el tratamiento adecuado para cada paciente. En Clínica Dr. Mosqueira realizamos una valoración individualizada de los problemas de columna, relacionando los síntomas, la exploración neurológica y las pruebas de imagen para determinar la causa de cada cuadro.
Clínica Dr. Mosqueira | Málaga
655 021 907 | 951 006 638
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA CIÁTICA SIN DOLOR LUMBAR
Sí. El dolor puede manifestarse principalmente en el glúteo, la pierna o el pie cuando existe irritación o compresión de una raíz nerviosa lumbar o sacra, aunque la zona lumbar apenas produzca molestias.
Sí. Una hernia discal puede afectar a una raíz nerviosa y provocar síntomas a lo largo de su recorrido. Ello sin que exista necesariamente un dolor lumbar intenso.
El dolor puede comenzar en el glúteo y extenderse por diferentes zonas del muslo y la pierna hasta alcanzar el pie. El recorrido puede variar dependiendo de la raíz nerviosa afectada.
La distribución de los síntomas, la exploración de la fuerza, la sensibilidad y los reflejos y, cuando está indicada, la resonancia magnética permiten valorar si existe una afectación nerviosa de origen lumbar.
La aparición de pérdida de fuerza reciente o progresiva requiere valoración médica prioritaria. Síntomas como pérdida de sensibilidad perineal o alteraciones nuevas del control de la vejiga o del intestino requieren atención médica urgente.